El hallazgo del 12 de julio de 2019 en Bordenave marcó el tercer incidente reportado en apenas tres semanas en la zona, consolidando un patrón de misterio que afectó profundamente a los productores de Puan y Villarino. <br /><br />Los detalles específicos de este nuevo caso incluyen:<br />- Localización de las heridas: El animal presentaba mutilaciones quirúrgicas en la cabeza (faltaba lengua, ojo y oreja) y, a diferencia de los casos anteriores, un corte significativo en el vientre.<br />- Estado de la cabeza: Se reportó que la cabeza estaba prácticamente "pelada", dejando expuestos la quijada, el hueso y los dientes con una limpieza inusual.<br />- Falta de agonía: El animal no presentaba signos de haber luchado o tenido una muerte lenta; los cortes no tenían marcas de desgarro típicas de depredadores naturales.<br />- Presencia de sangre: En este caso particular, se halló sangre sin coagular debajo de la cabeza, lo que indicaba que el hecho era sumamente reciente al momento del descubrimiento. <br /><br />Este fenómeno generó gran temor entre los trabajadores rurales, ya que se sumaba al avistamiento previo de luces extrañas por parte de fotógrafos en la misma zona a fines de junio. Aunque organismos oficiales como el SENASA suelen atribuir estos hechos a la acción de roedores y depredadores (como el ratón hocicudo), los dueños de los campos sostienen que la precisión de los cortes y el rechazo de los animales carroñeros a acercarse a los restos contradicen esa explicación.
